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Arar y sembrar  

El verano acaba y con las primeras lluvias del otoño se inicia un nuevo ciclo agrícola, cuya primera tarea viene dada por el arado de la tierra, después de realizar la quema del rastrojo, para facilitar la penetración del arado en la tierra. Se uncían las vacas y con el arado romano se realizaba un constante ir y venir de la yunta en las fincas, esta tarea llevaba varios días, hoy en día se realiza en unas horas de tractor, ya que entonces eran tan solo unas pocas hectáreas de tierra distribuidas en pequeñas fincas, respetándose el sistema de barbecho, forma de aprovechamiento y saneado de la tierra que ya no se realiza, en favor de una agricultura intensiva de una mayor producción pero de poco respeto por el medio y peor calidad del producto. Si en la tierra quedaban terrones se le pasaba la tabla con la finalidad de alisar el campo y darle una mayor uniformidad antes de proceder al sembrado.

Arado romano

Volteo para siembra

Cuando finalizaba el arado se procedía a sembrar por el sistema de braceo, consistente en esparcir la semilla a puñados describiendo un movimiento de arco con el brazo, para después pasar la grada, que es una maquina con seis u ocho pequeñas rejas de forma semicircular que enterraban la semilla en la tierra. Se solía pasar la tabla si el terreno estaba seco y había que tapar la simiente, y esperar a que el clima hiciera todo lo demás.

Estercolar  

Yunta con carro

Primeramente se sacaba el estiércol de las majadas, o bien se recogía de los muladares que se habían formado durante todo el año, en las afueras del pueblo, producto de la limpieza diaria de cuadras de vacas y mulos y de la que cada vecino disponía de uno. Era habitual ver estos muladares o estercoleros a la manera de pequeñas montañas que desaparecían cuando llegaba la época de abonado de la tierra. El trasporte se realizaba de dos formas, una mediante carros y otra mediante mulos a los que se les ponía el serón, que eran unas grandes alforjas realizadas con esparto, y mediante carros con los que se podía transportar una cantidad mayor, se llevaba a los campos y se iba dejando en pequeños montones repartidos por todo el campo, para luego esparcirlos mediante una pala.

yugo

Escardar  

Esta tarea consistía en eliminar todas las malas hierbas que aparecían en los sembrados. Se desarrolla con herramientas que estaban diseñadas para esta tarea como la azuela o escardillo que era o bien larga, con un astil de hasta un metro o corto de un palmo aproximadamente y con una parte metálica en forma de media luna en su extremo inferior, y la horquilla que era un palo acabado en V cuya finalidad era sujetar las malas hierbas por su tallo para después con el escardillo cortarlas sin necesidad de agacharse. Esta labor era desarrollada principalmente por mujeres siendo meticulosa pues preparar el campo para la siega exenta de malas hierbas era fundamental a la hora de segar o trillar para mantener una paja y un cereal más limpio.

Segar  

manada

En estas tierras altas del páramo soriano, la siega se iniciaba en el mes de julio pues la mies maduraba más tardíamente que en otras partes; se realizaba normalmente con hoz aunque ya se utilizaba en algunas casas la gavilladora o la maquina atadora. La forma de segar consistía en ir cogiendo las mieses a puñados con una mano a la que se protegía con la zoqueta y cortando con la hoz para ir formando garbas hasta formar una haz que se ataba anudando dos tiras de mies a modo de cinturón, cuando se terminaba un campo los diversos haces se amontonaban formando pequeñas hacinas que a su vez formaran hacinas mas grandes en la era cuando se amontonen todas las hacinas de los diversos campos.

Hoces   Zoquetas   Segando  

garba

Esta labor se desarrollaba en familia pues requiere una cierta coordinación y también rapidez, pues las tormentas pueden dañar la cosecha y retrasar el trabajo. Esta tarea duraba en torno a dos semanas y se precedía a acarrear a la era mediante carros y mulas. Las mulas y mulos eran cargados con gran maestría , se equipaban estos con la albarda y las artolas y se iban colocando alternativamente a cada lado los haces comenzando con dos y a la siguiente tres,y hasta cinco o seis a cada lado, sumando un total de hasta 18 haces atados con las sogas que iban en la parte posterior de las artolas, de tal forma que muchas veces el animal no llegaba ni a distinguirse de la carga hasta que llegaba a la era en donde se descargaba y se apilaban en grandes hacinas. Tras el duro trabajo de la siega y el posterior acarreo en un constante ir i venir de las caballerias, que eran conducidas por autenticos crios de corta edad, y los carros tirados por la yunta de vacas, el paisaje que la era ofrecia era maravilloso. En todos aquellos que conservan esas imagenes en sus retinas, perdura como algo bonito , como dicen los lugareños,y gratificante pues el producto de sus esfuerzos estaba allí expuesto, esperando ser desparramado en parvas para ser trillado y mostrar lo bueno o malo que había sido el año

Trillar  
La parva   Trillo   Palas  

Antes de comenzar a trillar se han de realizar una serie de tareas como es efectuar el preparado de la era, previo sorteo de las partes en que se dividía. Se procedía a segar la hierba y a dejarla lo más baja posible sin cardos y piedra alguna. Una vez acondicionada se montaba la parva extendiendo en circulo los haces previamente hacinados. Se aparejaba bien la caballería o bien las vacas, de modo que en primer lugar se le ponía el cabezal que rodeaba la cabeza y del cual colgaban dos anillas de las que partía un ramal que servía para dirigir los pasos de la yunta; seguidamente se colocaba el collerón que se componía de tres partes el mandil o manta que protegía al animal de las rozaduras, el collerón y el horcate a la que se sujetaban las correas de tiro que sujetaban los tirantes que unía la caballería con el trillo. Igualmente pero y uncidas mediante el yugo se colocaba a las vacas.

Trilla   Aventar   Cribas  

Cuando la parva estaba hecha se procedía a pasar con el trillo dando vueltas , volviendo la parva con la horca de vez en cuando para que las meses que estaban debajo pasasen a la parte superior y fueran trilladas, y así hasta que la paja tenía un tamaño fino y el grano se separaba completamente de las espigas. Cuando se consideraba que estaba suficientemente trillado se procedía a recoger la parva con la rastra, esta tarea era muy del agrado de los niños pues se sentaban en la parte posterior de la rastra para hacer peso mientras la yunta tiraba de la rastra. Una vez la parva estaba recogida, se esperaba a aventar, tarea que consiste en lanzar con la pala de madera la paja con el grano y por gravedad con ayuda del viento se separa el grano de la paja, y si así no quedaba limpio se realizaba al cribado para dejar totalmente limpio el grano